¡Desde Bloomington, Indiana!

Nunca pensé que me toparía con una oportunidad tan grande como un internado fuera de Puerto Rico. La vida tiene sus misterios. Honestamente, fui sumamente pesimista con mis esperanzas y me negué a creer que había cierta posibilidad, aunque mínima, de me aceptarían en algún internado. Pero de repente, el 2 de marzo de 2016, mientras estaba comiendo y estudiando de Cálculo y Biología en la parte derecha de CDEC, me llega un curioso correo electrónico titulado “REU Decision Notification”. Al abrirlo, estuve tratando de registrar y procesar la primera oración: “We are pleased to offer you a position in the Summer 2016 Research Experience for Undergraduates hosted in the Chemistry Department at Indiana University.” Después de unos segundos eternos de estar inmóvil, acudí a mi compañera, Paloma Virella, quien estaba estudiando conmigo en el momento y quien fue testigo de este lapso de tiempo, y le pregunté que si lo que estaba leyendo era real, dándole mi teléfono para que verificara la información del correo para confirmar la realidad. Ella estuvo emocionada por mí, mientras yo estaba estupefacta y era incapaz de reaccionar. Rápidamente me dijo: “¡Enséñaselo a Laura y a Jacqueline! ¡Dale!” Y así surgió todo este comienzo de la gran aventura. No falta decir que no pude estudiar más por el resto del día…

Bloomington, Indiana. Todas las personas que he conocido han sido “super nice”, muy amigables. ¡Aquí oscurece a las 9:30 de la noche! Algo que no estoy acostumbrada a ver. Por ahora, el sol no “achicharra”, gracias a Dios porque tengo que caminar de 15 a 20 minutos para llegar de mi dormitorio al Departamento de Química. Jamás me volveré a quejar de caminar y cruzar el puente peatonal de la UMET. Quizás.

Hablando más sobre el internado como tal…

Al empezar el programa, nos dieron un “tour” del campus gigante, fuimos a comer pizza e hicieron un pícnic para compartir con los demás integrantes del programa con sus respectivos mentores y profesores de investigación. Me di cuenta que soy la única “de acá” hispana y que soy la que vino desde más lejos. Todos los demás son de Estados Unidos.

Dato curioso: ¡El programa REU de la Universidad es nuevo!

Llegó el día de conocer nuestros mentores, profesores de investigación y familiarizarnos con el laboratorio de investigación. Mi mentor ha sido excelente. Tiene un “aura” radiante de alegría. Esto es algo que me preocupaba del internado, de que me tocaría alguien que no fuera “nice”. Estoy sumamente agradecida por su ayuda. Me dio un “mini tour” del edificio de química. ¡Literalmente parece un castillo! y me llevó al laboratorio indicado. Al entrar, estos fueron mis primeros pensamientos: “¿Y todos estos cables?” “¿Y toda esta maquinaria gigante?” “¿Por qué está tan oscuro con cortinas negras por todos lados?” “¿Yo voy a bregar con eso?” Sinceramente fue intimidante y empecé a dudar de esta decisión, pero creo que mi mentor notó mi cambio en ánimo y me aseguró que todo estará bien. Me presentó a cuatro estudiantes graduandos, que también trabajan en dicho laboratorio, y a la profesora de investigación. Todos fueron amigables y me pude relajar. Este mismo día limpiamos la maquinaria y preparamos las muestras para comenzar la investigación al día siguiente. Debo decir que fue un día que nunca olvidaré. A continuación, sabrán por qué.

Mientras estábamos preparando las muestras, tuvimos que limpiar unos objetos llamados “pellet holders”. Básicamente, se presiona el polvo de algún metal deseado para compactarlo y hacer un pellet. Cuando mi mentor estaba raspando el residuo de uno de los “pellet holders” usados, este botaba chispa. Esto fue porque el pellet usado era Cerio (#58 en la tabla periódica), el cual es pirofórico. ¡PERO! En el zafacón donde se estaba descartando el pellet usado tenía toallas “Kimwipes” con metanol, lo cual no tuvo una reacción amigable y el zafacón se encendió en fuego. Los graduandos reaccionaron rápido contra el fuego y lo extinguieron debidamente. Primer día en el laboratorio y veo fuego. ¡Qué divertido!

Ya estamos en la tercera de nueve semanas. El tiempo se está consumiendo rápidamente. Apenas siento que ayer llegué al dormitorio y llamé a mami llorando para que me consolara física, emocional y espiritualmente.

Nunca pensé que me sentiría tan cómoda en el internado, fuera de mi Isla, y nunca pensé que lograría estar aquí. De verdad que los sueños y las oportunidades grandes surgen para cada uno de nosotros, tarde o temprano. Jamás creí que me tocara una bendición tan inmensa.

Thank you, God. I’ll always believe in You.

Vicmarie Marrero Colón

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3 Comments Add yours

  1. Carol says:

    Molaaaa!!! Que brutallll, una experiencia inolvidable, primer día de laboratorio y fuegooooo… Me encanta!!!

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  2. Laura D. Rodríguez says:

    Conoce, disfruta y aprende que los internados te ayudaran y te abrirán puertas en tu futuro. Bendiciones para tí.

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  3. vmarrero22 says:

    Gracias!!

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